(Mañana ha sido hoy tan de repente)

alto nivel de 'crispones' en el aire


0710m2008
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Dicen que no van a llegar a fin de mes pero es mentira, porque al fin de mes le da igual y va a llegar de todos modos. Tienen miedo pero no saben de qué. Así que construí un marco para coger coraje. Y también para provocar sonrisas. A los fantasmas les asustan las sonrisas. Los fantasmas tienen pánico de las carcajadas.

Probablemente dure poco y venga el señor que se cree que manda a pedirme explicaciones. Y exigirme que me vista de hombre serio, que haga el favor de guardar las apariencias.

Le diré que bueno, le diré que vale. Que me pongo el traje gris, los mocasines, la camisa blanca y la corbata, pero que no pienso quitarme la nariz roja de payaso. Que por ahí no paso.




(La alegría es una obligación moral. Se lo oí a alguien que había sufrido mucho. Y nadie tiene derecho a atormentarse. Eso me lo brindó mi padre. Se lo recuerdo a veces. Cuando se olvida de predicar con el ejemplo. Porque me pareció muy sabio. Un gran consejo)

11 han querido poner más luz en esta calle

Blogger Dédalus, cual luciérnaga, añade que...

Y que nunca te despojen de ella. Ni de esas otras vetas que te revelan ante los demás y te significan. No les retes, pero tampoco se lo consientas. Eres tú, un poco todo eso; lo mejor y más preciado que tienes.

Salud!

7/10/08 21:59  
Blogger Dédalus, cual luciérnaga, añade que...

Por si cabía alguna duda: "revelan", con uve, desde luego.

7/10/08 22:00  
Blogger María, cual luciérnaga, añade que...

la alegría debería de ser una elección, a mi modo de ver, no nos condenes a ser felices, no hagas de ella otra obligación más.

8/10/08 13:00  
Blogger Uno que mira, cual luciérnaga, añade que...

María: en realidad la cita que oí es "la alegría se ha convertido en una obligación moral en mí" Pero ni pasa nada por tener obligaciones ni la felicidad podría ser jamás una condena.

Y yo ni condeno ni encadeno. A cada cual su vela.

8/10/08 13:31  
Blogger Elendaewen, cual luciérnaga, añade que...

Y la tristeza... ¿pecado capital?

Saludos.

9/10/08 00:20  
Blogger cordelia, cual luciérnaga, añade que...

Pues yo no me lo pongo, el traje gris. Ni hablar.

9/10/08 00:28  
Blogger ybris, cual luciérnaga, añade que...

Murió no hace mucho un buen amigo de quien ya cité hace tiempo una expresión cuyo espíritu llevó con alegría hasta el final:
"¿Preocupado? Bastante tengo con estar jodido"
Pues eso.

9/10/08 08:07  
Anonymous maría, cual luciérnaga, añade que...

sólo pretendía validar el sufrimiento de tantos palos con sus velas, como el de ese alguien a quien un día escuchaste decir esa hermosa y dura frase. No creo que debamos imponernos la alegría, porque puede que en algun momento, si me permites de nuevo la expresión que tan desafortunada te ha parecido, podemos acabar condenados a ella.

Hermoso texto. Un beso

9/10/08 09:25  
Blogger René, cual luciérnaga, añade que...

pero cuantísima razón tienes. Qué poderosos somos cuando nos aflora el sentido del humor. Gracias, porque a veces se me olvida enarbolar la bandera de la risa. Pero hoy no.

9/10/08 13:51  
Blogger AlmA :), cual luciérnaga, añade que...

Yo a los hombres y mujeres grises les dedico una de mis más dentífricas y profidén sonrisas... asustarse no se si se asustan, pero alzar las cejas y poner ojos de ave nocturna... pues sí...

cuando yo me vuelvo un poco sombría... pinto una sonrisa... aunque sea de pallaso triste... la mayoría de las veces dura poco porque encuentro instantes que me arrancan el brillo en los ojos y acercan mis labios a mis orejas

10/10/08 19:07  
Blogger UMA, cual luciérnaga, añade que...

"ALEGRÍA
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.

Como la tierra
eres
necesaria.

Como el fuego
sustentas
los hogares.

Como el pan
eres pura.

Como el agua de un río
eres sonora.

Como una abeja
repartes miel volando.

Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.

No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.

Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:

contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.

Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!

Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.

No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto."

Neruda, quièn màs.
No ser 'un poco' alegre me sabe a insensatez.
Mi abrazo, Eduardo.

11/10/08 02:51  

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