(Mañana ha sido hoy tan de repente)

sublimar no es hacer trampas


20m032007
__________________________________________________

Me entienden pocos y la culpa es mía,
y al fin y al cabo lo que pase da igual
que pase por causas naturales
o movido por el dedo de los dioses:
porque pasa,
y el que pase
es tan absolutamente prodigioso
como que exista el mundo,
como que tú y yo hayamos nacido,
y además nos hayamos encontrado,
y aún más hayamos coincidido
entre miles de millones de personas.
A tí,
tal vez,
te siga pareciendo una casualidad sin importancia,
pero siempre que me pongo a pensar sobre la vida,
y esta acaba hinchiéndome por dentro,
colmándome el instante,
(y pasa,
creéme que pasa,
que pasará,
que está pasando)
no encuentro otra manera de llamarlo
que milagro.



(-Me cuesta trabajo hacerlo a mí manera; lo estamos intentando ¿qué más quieres? (más mala, que por la noche me calma))

5 han querido poner más luz en esta calle

Blogger Triste Infinito, cual luciérnaga, añade que...

Hoy me han pedido que no crea en los milagros, porque si despego un poco los pies de la tierra voy a volver a morir.
Y yo insisto que quiero creer en los finales felices, a pesar de que nunca he tenido uno.

Me ha gustado mucho leerte otra vez, un saludo desde mi Fuga.

20/3/07 05:12  
Blogger ybris, cual luciérnaga, añade que...

No es fácil hacerse entender cuando lo que nos sucede es tan inverosímil que puede ser considerado como milagro o como azar.
Citas los encuentros.
Es formidable escontrarse en tiempos y lugares comunes dentro de la infinita desolación del calendario.

Abrazos.

20/3/07 06:32  
Blogger Carz, cual luciérnaga, añade que...

Es mucho más probable que un ser no nazca que que nazca. Para que yo haya nacido ha tenido que conspirar el tiempo desde su origen al igual que para que tu hayas nacido. Cualquier hecho concreto que sucede es inverosímil si se observa desde suficiente tiempo atrás. Y sin embargo sucede. Algunos buscan en ello algo metafísico, yo me conformo con intentar aprovechar ese cúmulo de sucesos inverosímiles que me ha dado forma y beber de su contingencia: si de cada mil persona que conoces puedes enamorarte de una, en España existen 40.000 de esas personas. Si, como es lo lógico, guardáis alguna afinidad, tenderéis a frecuentar lugares comunes y la probabilidad de encuentro aumenta considerablemente. Y al final
-pero lo llamo final porque tú lo llamas final, porque en esencia sigue siendo una cadena de sucesos inverosímiles- se llega a un desenlace, a un estado de equilibrio inestable en el que las partes intentan mantener el equilibrio. Unas veces lo consiguen, otras no.
Es una elección personal buscar la felicidad en la pasión o en la tranquilidad y, a menudo, una misma persona la busca alternativamente navegando entre ambas. La persona es, también, su estado de ánimo, y éste es cambiante.
Paro aquí en esta forma de pensar escribiendo a vuela pluma. Si encuentro el libro, te lo haré saber.

20/3/07 13:08  
Anonymous elendaewen, cual luciérnaga, añade que...

Sublimar es conjugar un nombre e inventar acciones futuras y sonrisas presentes. Disfruta.
Saludos.

20/3/07 16:23  
Blogger Aiguamel, cual luciérnaga, añade que...

No existe nada que sea porque si, y esa explicación que no encontramos, rebuscando en el baúl sólo existe una que fueron los hados que nos pusieron en el mismo tiempo y en el mismo lugar, y cuando nos damos cuenta de eso, solamente podemos dar las gracias.

24/3/07 05:50  

Publicar un comentario

<< Cuando estés perdido, vuelve al principio -Vizinni-