(Mañana ha sido hoy tan de repente)

ellos me enseñaron de la vida muchísimas más cosas que Quevedo


06m032007
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Últimamente, no sé por qué, me acuerdo mucho del vita y el carmona. Fueron mis amigos de la infancia y con ellos corrí grandes aventuras. Quebrantamos normas, e hicimos todo aquello que nuestra imaginación nos proponía. Éramos niños, éramos gamberros, pero sobre todo, éramos amigos.

Ellos tenían muchas dificultades con los estudios. A mí no me costaban nada. Me recuerdo muchas veces intentando explicarles las cosas. Les hacía los deberes. Les pasaba los exámenes. Ser "inteligente" nunca lo consideré una ventaja. Lo consideraba un martirio. Una maldición injusta. Yo sacaba un 10 después de haber empleado cinco minutos en aprenderme la lección. Ellos suspendían aunque se tiraran horas delante de los libros. Pero ellos no eran tontos. Sabían millones de cosas, armar una ballesta, cazar con lazo, cuáles eran las plantas de palolú*, dónde estaban los nidos, las entradas de las cuevas que rodeaban el palacio, dónde había ranas, lagartijas, lagartos, murciélagos, arreglar un pinchazo de la cubierta de una bicicleta y hacer el caballito y montar sin manos y eran exactamente como yo, les gustaba jugar, el barça de maradona, lloraban cuando estaban tristes o cuando estaban asustados, reían cuando estaban contentos, nos gustaba ponernos retos y jugar a que nos atrevíamos y atrevernos, laura tanarro lópez (que también era muy lista, pero demasiado guapa como para atrevernos a hablar con ella,pero guapa de verdad. Guapa guapísima, así que jamás crecimos con el prejuicio de las guapas tontas, y eso sí que fue suerte).

Pero mi familia y la suya no eran igual. Yo era un privilegiado con un acceso a la cultura que ellos no tenían. En casa del vita sólo había un libro: un quijote ilustrado por doré puesto en un atril en el salón que les había vendido un vendedor ambulante. En casa del carmona no recuerdo haber visto nunca un libro. En mi casa había libros hasta en el baño. El ambiente en el que yo me crié era el propicio para que yo me convirtiera en una persona completa en todos los sentidos. Y me parecía injusto, jodidamente injusto. A ellos por reyes les traían ropa y a mí me traían juguetes. Así que procuraba pedir cosas con las que pudiéramos jugar todos. No sé si me explico. Crecí en un contrasentido. El mundo, mi mundo, siempre lo sentí patas arriba.

Yo pasé a séptimo de egb y ellos repitieron sexto. Pasé a octavo y ellos tripitieron sexto. Empecé el bup y a ellos les expulsaron del colegio sin que hubieran obtenido el graduado escolar.

Han salido adelante en la vida. Pero lo han tenido muy, muy, muy jodido. Conozco a muchos vitas y a muchos carmonas que no consiguieron salir adelante. Ellos dos tienen algo en común: a los dos les salvó el amor. Se enamoraron de la persona adecuada. Y fueron correspondidos adecuadamente por personas que comprendieron desde el principio que sabían muchas cosas. Se conviertieron el uno para el otro en la razón de sus vidas. Y en una suerte de plenitud de la que ni siquiera creo que sean jamás conscientes. Sufrirán como todos por llegar a fin de mes. Les zarandeará el sistema y estarán sentados delante del televisor con cierto vacío como todos. Habrá largos momentos de angustia y de decir qué coño pinto yo aquí. Pero aman. Y son amados. Y dejan de hacerse preguntas.

Y soy como ellos. Exactamente como ellos. Mi corazón perteneció siempre a ellos y siempre he sido uno entre ellos. Hablo con los mecánicos, hablo con las limpiadoras, hablo con los obreros que el sistema excluyó desde el principio con las mayores humillaciones, desde que fueron niños, y me reconozco de ellos.

Y no sé muy bien qué es lo que quiero trasmitir con todo esto. Tal vez la tristeza que me asalta de haber sabido desde siempre que todo era mentira. Que se juzgaba y cribaba de una manera muy idiota a las personas.

El sistema se equivocó conmigo, me cribó del lado equivocado, saqué un diez en un examen sin ningún esfuerzo y creyeron que eso se merecía un premio. Y me he pasado la vida desdiciéndoles.


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* Palolú: Raíz de regaliz, Glycyrrhiza glabra.



(que nos liamos)

13 han querido poner más luz en esta calle

Anonymous Anónimo, cual luciérnaga, añade que...

¿Tú crees que las personas que te conocen esperan de ti grandes cosas? No lo creo. Las personas que te conocen, e incluso, otras que te conocemos menos, te esperan a ti, sólo a ti, con tus debilidades y con tus fortalezas, a ti.

6/3/07 13:16  
Blogger Uno que mira, cual luciérnaga, añade que...

Las personas que me conocen, e incluso, otras que me conocen menos, saben de mí que siempre me estoy yendo. Y en vez de esperarme, me persiguen.

Que la única manera de estar conmigo es yéndose también. Y también decepciono a todos aquellos que me esperan. Porque quedarme, siempre ha sido mentira.

6/3/07 13:26  
Anonymous Anónimo, cual luciérnaga, añade que...

pues mi iré. Porque sé que habrá alguna manera estar contigo, lo sé. Y en ese punto estaré, y estoy.

6/3/07 13:40  
Blogger Uno que mira, cual luciérnaga, añade que...

"Qué te voy a decir si yo acabo de llegar,
si esto es como el mar,
quién conoce alguna esquina.
Dejadme nacer, que me tengo que inventar
Para hacerme pez empecé por las espinas.

Nunca lo escribí en un papel
y nunca lo ha cantado mi voz
y tú ahora me preguntas qué hacer
Y yo, que siempre voy detrás del error,
le canto a lo que nunca tendré,
al beso que ella nunca me dio
Dime tú qué puede saber
alguien que ha pasao la vida
buscando la melodía

Oh qué te voy a decir si yo acabo de llegar,
si esto es como el mar,
quién conoce alguna esquina
Dejadme nacer, que me tengo que inventar
Para hacerme pez empecé por las espinas

La vida es algo que hay que morder
y en cada boca tiene un sabor
Los huesos no los tapa mi piel
por eso siempre digo q no
Perdona tengo cosas que hacer,
que aún me queda media vida
pa´ encontrar la melodía


Qué te voy a decir si yo acabo de llegar,
si esto es como el mar,
quién conoce alguna esquina
Dejadme nacer, que me tengo que inventar.

Qué te voy a decir
Qué te voy a decir".

El gran Fito, en por la boca vive el pez, escribió esta maravilla que me viene como anillo al dedo, el subrayado es mío. Y la pena también.

6/3/07 13:52  
Anonymous prazsky, cual luciérnaga, añade que...

Esta vez me voy a callar porque no hace falta decir nada más.

6/3/07 19:03  
Blogger Arca, cual luciérnaga, añade que...

ahí, desdiciendo... hoy me has dejado un buen rato paladeando.
Esas jerarquias son también por las que me muevo yo. Las otras...que se queden ahí, sin melodía.
te mando un solo beso, pero de calidad

6/3/07 19:31  
Anonymous Anónimo, cual luciérnaga, añade que...

Lo leí, te estás yendo..."y aún te queda media vida pa´encontrar la melodía". Te estás yendo. Y yo también, ¿no me ves?

6/3/07 19:48  
Blogger Ninfa, cual luciérnaga, añade que...

Eso se llama nostalgia, de lo que fuimos, de lo que eran los demás, de lo que quisimos y/o queremos ser. Nunca estamos contentos con lo que tenemos, y sí es cierto que el mundo está mal al revés, da importancia a cosas sin sentido, y las más importantes las dejamos de lado.
Me gusta mucho cómoe scribes.
Besosss.

6/3/07 22:20  
Anonymous elendaewen, cual luciérnaga, añade que...

¿Cuáles eran las plantas de palolú?

7/3/07 00:39  
Blogger ybris, cual luciérnaga, añade que...

La vida -por lo menos la oficial- es cruel con los menos favorecidos.
E injusta con los conocimientos no oficiales que tienen.
Algunos, afortunadamente se enriquecen con ellos.
La gran sabiduría estriba en saber aprender de quienes tienen todo más difícil y no envanecerse de lo que se consigue con facilidad.

Abrazos.

7/3/07 08:06  
Blogger Martin Gallego, cual luciérnaga, añade que...

Iba de paso y me he parado a leer. Me he visto un poco reflejado....Saludos y a vivir.

7/3/07 13:02  
Blogger Elendaewen, cual luciérnaga, añade que...

Gracias =)

7/3/07 22:58  
Blogger libertad, cual luciérnaga, añade que...

Estoy de acuerdo contigo, Eduardo. Cuando uno ama y es amado, deja de hacerse preguntas.
B.

8/3/07 15:06  

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