(Mañana ha sido hoy tan de repente)

en el corte inglés lo era hace meses, en mi barrio no lo ha sido hasta hoy


29V122006
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Estuve hablando con Al Mustapha el otro día. Me dijo, ¡Feliz Navidad!. Yo me sorprendí y le pregunté ¿pero vosotros celebráis la Navidad? Y entonces me explicó que este año sí, que la fiesta del cordero este año coincidía con nuestra navidad. Y entonces sonreí y le dije Feliz Navidad. Siempre es hermoso encontrar un motivo para desear felicidad. Y si la navidad es un invento, siempre es hermoso encontrar inventos para desear felicidad. Quiero decir que mientras sea hermoso si no encuentro motivos seguiré inventándomelos para desear felicidad.

Vine de Marruecos hace unos meses. No les conté nada por aquello de que tenía la boca abierta y me entraban moscas. Y hasta los que vamos por ahí intentando no tener prejuicios los tenemos y es un asco. Que uno va y ve y huele y toca una noche las estrellas del desierto, el sonido de las cítaras, el perfume embriagador de las especias y se da cuenta de que estaba tonto perdido. De que mi armazón es bastante insuficiente y absolutamente innecesario. Como el de todos. Y que sí. Que en el fondo todo es un invento. Pero que por qué, si no inventar no es posible, inventamos otro armazón más amable, más agradable, y menos agresivo.

Por inventar. Inventemos prodigios. Inventar prodigios se puede. ¿eh? También. Si inventas basura la gente comerá basura. Si inventas prodigios la gente comerá prodigios. Si inventas basura disfrazada de prodigios la gente consumirá basura disfrazada de prodigios. La gente comerá porque eso hacemos. Comer cuando tenemos hambre. Y lo que haya.

Mientras escribo esto el sonido de las cítaras se cuela en mi casa a través de la ventana. Justo debajo de mi casa vive una familia marroquí que está de celebración. Tienen su fiesta. Y he sonreído. Y he pensado lo que os decía en el título. Hoy por fin ha llegado la navidad a mi barrio.





(lo malo de los desprejuiciados que tratan a los demás como se tratarían a sí mismos, es que a veces a nosotros mismos no tratamos muy mal, creyendo que nos tratamos muy bien (que es lo malo). Y queremos enseñarles a los inmigrantes muchas cosas, y darles casas, y acogida, y ropa, y todas esas cosas que necesitan. Pero pocos de esos desprejuiciados quieren aprender nada de los inmigrantes. De su odisea, de su elección en la vida. De su perseguir un sueño, que en el fondo y por desgracia es el mismo que el nuestro, tener dinero. Porque se lo hemos vendido por televisión. Porque les hemos inventado una basura disfrazada de prodigio y ellos vienen a comerla. Como nosotros. Y muchos, para sobrevivir, se vuelven desconfiados como nosotros, se vuelven recelsos, se vuelven vengativos como nuestra mierda de cultura con la que tenemos que apechugar desde la cuna. El privilegiado tercer mundo. Y lo que me pone triste, lo que me hace llorar mientras escribo y llena de patetismo mi frustración y mi escritura, es que no bajaré, no llamaré al timbre, no sonreiré y les diré hola, puedo pasar a festejar con vosotros, no lo haré por miedo. Por puro miedo. Esa mierda de miedo con la que nosotros vivimos, y que encima les hemos contagiado.)

1 han querido poner más luz en esta calle

Anonymous prazsky, cual luciérnaga, añade que...

Claro que es bonita la navidad made in hollywood, pero solo son eso, peliculas.

La camara se aleja lentamente de la ventana con restos de nieve por donde se ve como una familia canta villancicos a la luz de la chimenea mientras la nieve caen suavemente. Peliculas.

La realidad cae en la hipocresia y el consumismo. Pero si no son mas que los saturnales moderos, que podemos esperar de cualquier celebracion que naciera en el seno de Roma, la civilizacion con mas dias de fiesta de la historia.

Feliz vida a todos, sea cual sea la estación. Paz, amor y compresión.

30/12/06 03:56  

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